OASIS-CONCIERTO
Gallaguer y compañía saldaron con creces deuda con Ciudad Cultura
Salamanca, 20 nov (EFE).- Los hermanos Liam y Noel Gallaguer y el resto de su banda, más conocidos como Oasis, saldaron esta noche con creces su deuda pendiente desde julio con Salamanca, Ciudad Europea de la Cultura, con un concierto en el que a lo largo de una hora y media desgranaron casi veinte temas, entre ellos dos acústicos.
Puntuales como buenos británicos, los cinco componentes del grupo de Manchester salieron apenas pasadas las once al escenario del Pabellón de Wurzburg, en el que previamente habían actuado como teloneros los madrileños Bummer, ante tres mil jóvenes fríos al comienzo, igual que la temperatura exterior, pero que salieron sudando.
De fondo, un sobrio cartel negro en el que con grandes letras blancas se leía "Exist" (Existe) y sobre el que se dibujaban, gracias al juego de iluminación, las siluetas a contraluz de todos los miembros del grupo excepto la de Liam Gallaguer, el vocalista, iluminado por un foco.
Las cuatro primeras canciones, "Hello", "The Hindu Times", "Hung in a bad place" y "Go let it out" no levantaron a toda la concurrencia de sus asientos, pero a partir de las siguientes, como "Columbia", "Morning glory" o la balada "Stop crying your heart out" llegó la locura y los chicos y chicas con melena, que eran casi todos, se la soltaron.
Entre el público, cerveza sin alcohol, banderas de Brasil, atuendos multicolor y una camiseta de Ronaldo cuyo portador se contoneaba al ritmo de otros de los éxitos de Oasis, "Little by little", "Cigs and alcohol" y "Live forever".
La boca casi besando el micrófono y las manos atrás fue, como siempre, la postura del cantante, que dio varias veces las gracias en inglés hasta que finalmente se aventuró con el español y volvió a darlas, pero en idioma local.
Pero no fue Liam el que obtuvo los favores del público, sino su hermano Noel, cerebro de Oasis, guitarra y responsable de la mayoría de las canciones. Los asistentes, muchos de ellos extranjeros, se desgañitaron gritando su nombre, pero él no varió su pose hierática.
De hecho, sólo lo hizo instantes después, cuando antes de bordar sentado en solitario y en acústico las conocida "Wonderwall" y "Married with children" chistó al respetable para hacerles callar, y en efecto, lo logró, aunque después no le importó que corearan los temas.
El mayor de los Gallaguer volvería a cantar otro de los clásicos del grupo, "Don't look back in anger", ya sin Liam sobre el escenario, como es habitual en muchos de los conciertos de la banda, en los que el vocalista se marcha y deja sobre las tablas a sus compañeros.
Antes de irse, tras "Born on a different cloud" y "Acquiescence", un golpe de efecto: el cantante enarboló una pandereta sobre su cabeza, emulando las coronas de los santos, y logró que el público le venerase para después lanzarles el instrumento.
Una segunda incursión al castellano por parte de Noel, "gracias y adiós", puso fin al concierto con el que Oasis salda la deuda que tenía con Salamanca desde que el 23 de julio suspendiera su actuación, prevista para ese mismo día, por una faringitis del cantante.
Después de actuar en la capital charra, donde se han dejado ver por bares de clientela extranjera y una hamburguesería, la banda se marcha a Bilbao, para actuar mañana con Paul Weller, uno de los ídolos de los Gallaguer.

 

***efe.es